¿Pánico a volar?

Por Leticia Escolar

¿Miedo a volar? ¡Pánico! Son muchas las personas que leyéndome se sentirán identificadas con este “problemilla” que impide que disfrutes de unas horas de relax a bordo de un avión. ¿Su nombre? Aerofobia. ¿Qué es esto? Es el temor o fobia a volar en aviones. Puede ser una fobia por sí misma, o puede ser una manifestación de una o más fobias, como la claustrofobia (el miedo a los espacios cerrados) o acrofobia (el miedo irracional e irreprimible a las alturas). Según las estadísticas, y afortunadamente, sólo el 25% de la población la sufre, de ese 25%, sólo un 5% tiene fobia a volar, el resto es miedo. No son tantos, ¿no? ¡Quiero ser de ese otro 75% y disfrutar!

¿Por qué sentimos este pánico a volar? La respuesta es muy sencilla, ANSIEDAD. Esta palabra que en nuestros tiempos es tan habitual desgraciadamente. Vivimos en un constante estado de estrés que si no se controla puede desencadenar estados crónicos de ansiedad. Yo hace unos 6 años volaba y me encantaba, disfrutaba del vuelo tanto como del viaje. ¡Vamos que mi viaje lo empezaba a vivir ya desde el aeropuerto! ¡Era de esas que no duermen la noche anterior de la emoción! Pero de unos años hasta aquí, imposible volar sin sentir agobio y mucho menos sola, ¡y anda que no he volado lejos y sola veces! Pues en estos momentos, imposible…. Aunque debo decir que por ahora, me pueden más las ganas, la ilusión y la inquietud, que mi miedo a volar. Pero temo que algún día venza el miedo y no pueda viajar…

Volar puede causar un estado de ansiedad muy alto, tanto que puede desencadenar un miedo irracional, de manera que tus deseadas y merecidas vacaciones se pueden arruinar en el momento de embarcar. Hay una cosa que está clara, al menos en mí misma, por más que vuelo y vuelo, no consigo dejar ese miedo a un lado. Es decir, que no por más volar, voy a gestionarlo mejor, ¡al contrario!, a muchos de mis amig@s viajer@s les está ocurriendo lo mismo. ¿Puede ser que veamos más los peligros cuantas más veces hayamos viajado? ¿Será que vivimos en un estado de estrés constante? Es probable que la respuesta sea Sí. Pero vamos a ver por qué deberíamos quitar ese miedo a volar. Cuento con la gran fortuna de tener un amigo piloto, así que os voy a contar lo que mi querido Iván Vozmediano me contó para quitar mi miedo a volar. Muchas gracias Iván desde aquí si me lees. ¡Allá vamos!

  1. El despegue. Para mi es el peor momento del vuelo. ¡Taquicardias! Una vez subo en el avión y hasta que éste alza el vuelo, paranoias mentales invaden mi cerebro y el tiempo es como si se parase. ¡Qué pase rápido! Yo percibo 3 tipos de despegue que os intentaré plasmar en un papel (1, como más en picado, 2, el normal de siempre y 3, como a “trompicones”), según mi amigo y piloto Iván, el despegue, es el despegue, no existen los 3 tipos más que en mi ingeniosa cabeza. Lo que varía, es el tipo de aeropuerto. El régimen de ascenso varia según los obstáculos que encontremos, por ejemplo, una montaña, cuando tenemos una gran montaña en los alrededores el avión tiene que ascender de manera más rápida que en un aeropuerto con los alrededores “limpios”, sin obstáculos, dónde lo hará de manera más progresiva, digamos. Y lo que yo percibo como “escalonado”, directamente no existe, es un poco en función de la altitud que les vaya indicando la torre de control. ¡Tela lo que hace el miedo!
  1. ¿Motor de hélice o de turbina? ¡Ay! si sois como yo que tengo que mirar que tipo de flota tiene la compañía con la que voy a volar y me cercioro bien del tipo de avión que me va a llevar, leed esto porque… ¡Da igual! La única diferencia es la que tú visualmente puedes apreciar, y que los motores de turbina son más rápidos que los de hélice, aunque estos últimos consumen menos y son más baratos. Por lo tanto suelen usarse los de hélice para distancias más cortas, pero por lo demás, ¡volarás igual! No os penséis como yo pensaba, que los de hélices son más “viejitos” y por tanto peores. ¡Son igual de seguros! Y no hay razón para pensar que siempre sean viejitos, ¡los hay nuevos también!
  1. Los motores. ¿Os habéis fijado alguna vez que el sonido de los motores va variando a lo largo del vuelo? ¡Yo siempre! ¡Tranquilos! Esto es absolutamente normal, no es que se haya quedado sin motores… Se debe a que no durante todo el vuelo necesitamos la misma potencia, es mayor en el despegue, un poco menor en el ascenso y ya mucha menos en crucero, y para descender, la potencia es casi ninguna. ¡Vamos que es como cuando subes una cuesta con el coche, que necesitas acelerar a tope, pero que, cuando la bajas, puedes dejar de acelerar, ¿lo véis? ¿Y qué pasa si falla un motor? ¡Qué hay otro!, y el avión puede volar perfectamente con un sólo motor. ¿Y si fallan los dos? Esto amig@s, estadísticamente hablando, es casi imposible. ¿Pero si pasara? Pues es más o menos el punto que os pongo a continuación, ¡el avión planea! hasta poder aterrizar en una pista que pille a distancia en un área plana o, amerizar en el agua. ¡Aunque mis aviones preferidos siguen siendo los de 4 motores, A-380, ¡me encanta! En este tipo de avión yo noto todo mucho menos, movimientos, despegue, aterrizaje…. Siempre va bien tener 4 motores si tienes pánico a volar, ¿qué no?
  1. El avión no se cae, planea. Este es otro pensamiento que suele venir a la mente y este si que menos mal que desde que me lo explicaron, se me quedó grabado y conseguí no pasar miedo. Un avión cayendo en picado como en las peliculas, ¡no!, esto no ocurrirá, salvo si el piloto tiene que descender por alguna razón de manera rápida y brusca y por un instante, por ejemplo, despresurización de la cabina. Las leyes de la física hacen que un avión planee, así que no penséis en películas de catástrofes aéreas mientras estéis en el aire.
  1. Turbulencias. La palabra que me agobia muchísimo. La turbulencias son normales, es como cuando vas en coche y te tropiezas con un hueco en la carretera, lo pasas, lo notas y ya. ¡Si a mi me encanta cuando salto con el coche! Pues es lo mismo pero en el cielo, hay turbulencias ligeras, moderadas y severas. ¡El avión cuenta con radares metereológicos para precisamente evitarlas! Si no queda más remedio que pasar por algunas, ya se aseguraran que no sean severas. Así que tranquilos, cinturón abrochado y pensad que vais en el coche y de repente os topáis con un badén.
  1. Los pilotos. Ellos también quieren disfrutar de un viaje agradable y tranquilo y saben muy bien lo que hacen ya que están obligados a pasar por una constante formación, entre las cuales está, el simulador de vuelo, entrenamientos, pruebas médicas…. Y esto lo hacen cada medio año, así que tanto la tripulación como ellos están en constante seguimiento y por tanto forman un equipo de profesionales que garantizan un vuelo agradable y seguro. ¡Además! Un avión cuenta con dos pilotos y por si fuera poco, con tropecientos ordenadores que garantizan un adecuado control del aparato. Y por si todavía no os quedáis tranquilos, recalcar la redundancia que hay en sus aparatos, ya que hay muchas “cosas” que hacen la misma función. Es decir, que una misma acción se repite por mil aparatos por si uno falla que lo comprueben otros tantos. ¿Lo veis?
  1. Fallo. Cualquier fallo, por pequeño que sea, desde una luz fundida, hace que salten las alarmas y que el avión no despegue hasta no ser solventado. Casos más graves, son revisados, investigados y analizados para garantizar la seguridad del vuelo. ¡Ah! y no siempre que pite algo es un fallo…. ¡Qué no os invada el pensamiento negativo!

Así que amig@s con aerofobia, vamos a intentar disfrutar de un agradable vuelo que nos llevará a descubrir otro de los maravillosos lugares del planeta. ¿Qué truquillos tengo yo para mí misma?

Pues el primero de todos, es intentar elegir un vuelo directo, ¡claro que esto dependerá mucho de cada persona! Unos prefieren volar menos horas seguidas y hacer escalas, y otros, como yo, que prefieren volar “del tirón” y evitar más de un despegue, porque es la parte que peor llevan. Otra muy importante, es elegir el asiento, lo siento, pero necesito sí o sí saber dónde me voy a sentar. Yo prefiero, zona del ala, que se notan mucho menos las turbulencias y cualquier movimiento del avión, que en la cola. Y por supuesto, ¡ventana!, necesito saber y mirar dónde estoy en cada momento, mirar el ala, ver que de repente se mueve un poco, hace que esté mejor preparada mentalmente para una pequeña turbulencia. Ya sé que aunque yo no vea nada, por ejemplo desde un asiento de los centrales, no significa que el avión no vea, pero a mi, amig@s, me hace sentir un poco más segura. ¡Es como si me proporcionase una referencia de cada movimiento futuro!

Segundo. Otra cosa que intento evitar a toda costa, es el alcohol y las bebidas con gas. ¡Y mira que para mi sería mucho más fácil volar ebria! Pero la deshidratación que me provoca junto con el dolor de cabeza, me estresa más, ¡no!, me va muy mal. ¡Ah! y la ropa, muy importante, nunca vuelo con ropa ajustada ni incómoda, siempre ancho y cómodo, ¡total! tampoco vamos a un desfile de modelos, ¿no? Aunque admiro mucho a la gente que van divinos de la muerte y no sienten ni pesadez de piernas, ni dolor de barriga, ni nada. ¡Olé! Les aplaudo… Zapatos fuera para que no me opriman el tobillo y a ponerse cómodos y respirar con tranquilidad….

Tercero. Intentad mantener la mente ocupada con recuerdos positivos, o por ejemplo, ocupad el tiempo con alguna película o algo del entretenimiento a bordo del avión… Tómatelo con mucha calma y evita situaciones que puedan generarte estrés previo al vuelo. A mi me funciona mantenerme ocupada para los días previos no pensar en ello y va muy bien hacer algún ejercicio de respiración… ¡no lo penséis más!¡Qué nos vamos de viaje!

Si no lo digo yo, ¡lo dicen los datos! El transporte más seguro es el avión así que vamos a elegir destino para este próximo viaje y ¡allá vamos! Abróchense los cinturones, mantengan a raya su ansiedad y ¡a disfrutar!

Como dice Iván, “encima de las nubes no existen días grises…” ¡Aprovechemos esa luz!

Bibliografía:

https://www.lavanguardia.com/viajes/20130930/54390190083/25-viejaros-avion-miedo-volar.html#:~:text=(EFE.,de%20los%20afectados%20tiene%20fobia.

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Esther dice:

    Me ha encantado!
    Eso es, todo el mundo a volar, es un medio de transporte segurisimo.

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    1. Muchas graciassss!!!! Me alegro mucho de que te haya gustado!!!! Todo el mundo a volar!!!😜😘😘

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  2. Hugo dice:

    Estaba deseando leer este post, sobre todo sabiendo que te ha ayudado un amigo piloto 🙂 Ahora iré más tranquilo, pero supongo que mi cabeza seguirá pensando que voy a morir cada vez que despego jajaja. Saludos!

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    1. Jajajaja Me acordé de ti en los despegues, te pasa como a mi… Van muy bien los consejos de un piloto para calmarse un poco 😜. Me alegro de que te haya servido para volar un poco más tranquilo 😊 Poco a poco!💪🏽 Gracias por leerlo!😘

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